La vida secreta de los viejos, una obra sobre intimidad y deseos, en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón

  • Creada por el director francés Mohamed El Khatib, personas mayores que no se dedican profesionalmente a la actuación comparten en el escenario sus experiencias amorosas y sexuales
  • Tras su estreno en México en el Festival CulturaUNAM y el Festival Internacional Cervantino, se presenta en temporada de jueves a domingo hasta el 22 de noviembre

Creada y dirigida por el artista francés Mohamed El Khatib, La vida secreta de los viejos parte de las vivencias de sus participantes para explorar la intimidad, las relaciones afectivas y la sexualidad durante la vejez, y cuestiona las ideas que suelen asociar esta etapa de la vida con el fin del deseo. Después de presentarse en el Festival CulturaUNAM y el Festival Internacional Cervantino, el proyecto franco-mexicano en el que participan adultos mayores no profesionales de la actuación, tendrá temporada en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón hasta el 22 de noviembre.

Esta propuesta producida por Teatro UNAM en colaboración con Zirlib y coproducción con el Instituto Francés de América Latina, el Festival Internacional Cervantino y el Festival CulturaUNAM, cuenta con el apoyo del programa Aquí tú cuentas +50, Universo de Letras y Literatura, el cual promueve la lectura, oralidad y el encuentro entre mayores de 50 años.

“Actuar lo más sencillo posible es la cosa más difícil. Por eso me gusta trabajar con actores no profesionales, en Francia decimos con expertos de su propia vida. Los procesos son muy cortos, no quiero que trabajemos 6 meses o un año porque busco una situación de fragilidad y si trabajan demasiado aprenden al llegar al escenario. No es un problema si no se acuerdan a dónde tienen que ir, los dispositivos permiten que te equivoques, entonces la gente no sabe si está jugando o se está equivocando, a veces organizo errores a propósito”, contó El Khatib.

El método del director parte de la confianza en lo espontáneo y en la vulnerabilidad de quienes participan. En lugar de buscar una interpretación convencional, procura que las personas se muestren con naturalidad, sin recurrir a gestos o formas de expresión que se asocian con la actuación. Desde su perspectiva, aceptar el miedo que supone estar frente al público es parte fundamental de la experiencia teatral. La versión mexicana conserva esta búsqueda y al mismo tiempo se construye a partir de las experiencias particulares de sus integrantes.

El Khatib explicó que al comenzar el proceso en Francia no tenía definida la forma que adquiriría la obra, la cual surgió de las conversaciones con los participantes y de sus propuestas. Una de ellas fue la historia de una mujer cuyo hijo consideraba que era demasiado mayor para subir al escenario. Ante la preocupación de que pudiera enfermarse o cansarse, ella respondió: “¿prefieres que me muera en un asilo en lugar de un escenario?”. Para el director, esa respuesta ofreció un punto de partida para la pieza.

A partir de preguntas sobre lo que entendían por teatro y lo que deseaban experimentar como espectadores, se construyó una dramaturgia que incorpora sus inquietudes y conversaciones. Entre los temas que aparecieron con mayor fuerza estuvo la dificultad de vivir nuevas relaciones amorosas cuando los hijos consideran que sus padres ya han superado esa etapa. El Khatib encontró en esta situación una especie de Romeo y Julieta, de Shakespeare, con una inversión de los papeles y en esta obra son los hijos quienes cuestionan las relaciones de sus padres.

La construcción de La vida secreta de los viejos permanece abierta a los cambios que surgen durante las funciones, por lo que El Khatib evita fijar por completo las acciones y los diálogos y acompaña a los participantes en escena para apoyarlos si olvidan un texto o para ajustar aquello que deja de funcionar, lo cual permite que el error, la espontaneidad y la posibilidad de modificar lo dicho formen parte de la experiencia. En México, este proceso de acompañamiento en escena está a cargo de Arnaud Charpentiere, quien trabajó en la adaptación y la asistencia.

Su labor consistió en tender un puente entre la creación francesa y las experiencias de los participantes mexicanos, mediante conversaciones, sesiones de trabajo a distancia y ensayos presenciales. A partir de ese intercambio se conformó un texto que conserva el espíritu documental de la obra original, pero incorpora las historias de quienes la interpretan. Charpentiere destacó que uno de los principales retos fue encontrar un equilibrio entre la disciplina necesaria para sostener una función teatral y la naturalidad que exige una propuesta testimonial.

“El elenco debe tener la disciplina de cualquier elenco profesional y dar su función de la mejor manera posible, con los riesgos que conlleva, como que estén cansados o no estar en forma óptima algún día, pero estamos muy felices con esta experiencia. Tenemos una relación muy cercana porque compartimos el mismo estrés de entrar juntos al escenario”, compartió Arnaud.

La puesta en escena cuenta con la participación de María Kemp y Arnaud Charpentiere, actores profesionales que comparten el escenario con Claudia Elena Ríos Arellano, David Morales, Elsa Guadalupe Torres González, Eva Beatriz Ruiz Calvillo, Leonor Santiago Serrano, Lucía Ramírez Corona, Rafael Avinadab López López, Raúl Cortés Salinas y Teresa Monroy, integrantes del programa Aquí tú cuentas +50 de la UNAM; al igual que María del Carmen Castillo Mercado y Tomás Vicente Alcázar, quienes aparecen en video.  

El equipo creativo está encabezado por Mohamed El Khatib, creador y director de la obra, con Fred Hocké a cargo de la escenografía, la iluminación y la colaboración artística, y Arnaud Léger en el diseño sonoro. La traducción al español es de Francia Castañeda, mientras que Arnaud Charpentiere también se desempeña como asistente de dirección en México. La temporada de La vida secreta de los viejos va del 18 de octubre al 22 de noviembre (suspende el día 1) en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario (Insurgentes Sur 3000), con funciones los jueves, viernes y sábados a las 19 horas y domingos a las 18 horas. Los boletos tienen un costo de $150 y aplica 50% de descuento a alumnos, maestros con credencial vigente, exalumnos UNAM, INAPAM y personas con discapacidad. Los #JuevesPuma el acceso es de $30 para todo público. Los boletos pueden adquirirse en la taquilla del teatro o a través de boletoscultura.unam.mx. Para más información se puede consultar la página www.teatrounam.com.mx y las redes sociales de @TeatroUNAM