El 8 de julio de 1960 la Filmoteca UNAM inició formalmente sus actividades con las películas Raíces (1953), de Benito Alazraki, Premio de la Crítica en el Festival de Cannes en 1954 y un Ariel Especial al realizador; y Torero (1956), de Carlos Velo, Mención Especial en el Festival Internacional de Cine de Venecia; ambas cintas donadas por su productor, Manuel Barbachano Ponce. Actualmente este acervo universitario cuenta con más de 46 mil títulos preservados en 15 bóvedas con temperatura y humedad controladas: ocho para películas de acetato y poliéster y siete para filmes de nitrato.