
- La autora, galardonada con el Premio Pulitzer, presentará “Cuando la mano feroz de la impunidad te roza la piel” el próximo 13 de abril a las 5 pm, en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario
- Este encuentro con la comunidad universitaria forma parte de las actividades especiales por el décimo aniversario de la Cátedra Extraordinaria Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes de la UNAM
La escritura de Cristina Rivera Garza no busca representar el mundo, sino intervenir en él. Originaria de Matamoros, Tamaulipas, a lo largo de su trayectoria la autora mexicana ha construido una obra que desestabiliza los géneros literarios para exponer los mecanismos con los que el poder naturaliza la violencia.
Su punto de partida es la convicción radical de que el discurso no es un espejo pasivo de la realidad, sino un instrumento capaz de producirla. De ahí que su trabajo adquiera una dimensión ética ineludible. Bajo su mirada, si escribir crea mundo, también puede repararlo, nombrar lo innombrable y levantar, desde las ruinas de lo ocurrido, un territorio donde la justicia sea posible.
Reconocida como una de las voces más importantes de la literatura mexicana de las últimas décadas, ha hilvanado una obra donde el lenguaje no es sólo refugio sino herramienta de excavación. Esa perspectiva crítica que aplica a las palabras quizá tenga su origen en su formación como socióloga, egresada de la FES Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de México, y como historiadora especializada en Latinoamérica, disciplina que estudió en su maestría y doctorado, ambos cursados en la Universidad de Houston. Ese rigor impregna sus libros, en ellos, contar es una forma de disección que desmonta los relatos hegemónicos para amplificar la voz de las mujeres y sus comunidades.
Al entrelazar lo íntimo y lo social, su trabajo le ha valido un lugar central en las letras. Su obra ha sido reconocida con el premio Pulitzer en 2024, el Premio Villaurrutia de escritores para escritores en el 2021, el National Book Award en 2023 y el Premio Internacional Sor Juana Inés de la Cruz de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en dos ocasiones. Ha sido acreedora a la beca María Zambrano 2022-2023, de la Universidad de Barcelona, en 2020 obtuvo la prestigiosa beca MacArthur y ha sido miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte en el periodo 2010-2013. Actualmente es profesora del Departamento de Estudios Hispánicos, como la Hugh Roy and Lillie Cranz Cullen Distinguished Chair y es profesora fundadora del Programa de Doctorado de Escritura Creativa en Español de la Universidad de Houston. Además, desde el 2023 es integrante de El Colegio Nacional.
Frente a una realidad que a menudo excede cualquier marco interpretativo, la escritura de Cristina Rivera Garza insiste en la enunciación como acto de resistencia. Prueba de ello es la conferencia magistral “Cuando la mano feroz de la impunidad te roza la piel”, que impartirá el próximo 13 de abril, a las 5 pm, en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario. Convocada por la Coordinación de Difusión Cultural UNAM a través de la Cátedra Extraordinaria Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes, el encuentro explorará las intersecciones entre literatura y justicia ante la omisión institucional.
Tras el feminicidio de su hermana, Liliana Rivera Garza, ocurrido el 16 de julio de 1990 a manos de su entonces pareja —un crimen que a la fecha permanece impune—, la autora ha experimentado de primera mano cómo la impunidad altera tanto los detalles más pequeños de la vida diaria como la percepción más profunda de nuestro lugar en el mundo. Esta charla nos ofrecerá la oportunidad de acercarnos a su experiencia y su práctica como escritora, resultado del ejercicio de un pensamiento y una acción crítica en torno a un mundo sin justicia al que la autora constantemente nos invita a interrogar y subvertir.
Su vasta producción literaria es un mapa trazado a partir de una meticulosa labor de indagación archivística que funge también como un potente motor creativo. Desde la novela Nadie me verá llorar (1999) hasta el poemario Me llamo cuerpo que no está. Poesía completa (2024), pasando por La cresta de Ilión (2002), La muerte me da (2007) y el ensayo Los muertos indóciles. Necroescritura y desapropiación (2013), explora las narrativas dolientes de un país herido. Esta reflexión se vuelve particularmente punzante en Había mucha neblina o humo o no sé qué (2016), Autobiografía del algodón (2020), Terrestre (2025) y por supuesto, una de sus obras más personales y conmovedoras, El invencible verano de Liliana (2021), donde el duelo y la memoria se vuelven un acto de justicia y amor que, precisamente, acorta la distancia con quienes ya no están.
Liliana, al momento de su asesinato era estudiante de arquitectura en la Universidad Autónoma Metropolitana. Treinta años después de su feminicidio, al revisar los diarios y cartas de su hermana, Cristina Rivera Garza transforma esos documentos en un acto político para restituir su presencia mediante la transcripción literal de sus palabras, creando un espacio donde su voz genera resonancias en nuestro entorno.
Este gesto desplaza la categoría de “víctimas”, cargada de pasividad, hacia “blancos de violencia”, una expresión que visibiliza tanto al agresor como la resistencia de quien fue afectada, convirtiendo así el lenguaje en una tecnología de detección contra la impunidad. El libro pasa a convertirse así en testimonio de la meticulosidad y el compromiso con el proceso de escritura como un espacio de restitución ante la injusticia.
Partiendo de la premisa de que lo que no se nombra no puede combatirse, Rivera Garza constata que el término “feminicidio” no existió en el léxico común durante mucho tiempo. Esa ausencia lingüística no fue un mero accidente del vocabulario, sino el reflejo de un silencio estructural que condenó a su hermana a vivir una relación violenta que el lenguaje del amor romántico le impedía interpretar como peligrosa. De esa constatación surge la primera función reparadora de la literatura, ofrecer un recorrido retrospectivo que nos enseña a leer señales antes imperceptibles.
Si el lenguaje oficial falla en nombrar la violencia, la literatura puede subsanar esa carencia. Es así como la autora nos acerca a su apuesta por una justicia restaurativa desde la memoria. Esta búsqueda por restituir la dignidad adquiere en un país como México una urgencia particular.
Cuando las instituciones fallan, la palabra escrita resiste el silencio sistemático. Según el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, solo entre un 25% y un 27% de las muertes violentas de mujeres comienzan a investigarse con perspectiva de género. Existe una crisis de acceso a la justicia para las víctimas y sus familias, marcada por la ausencia de análisis de contexto que identifiquen patrones en entornos de alta criminalidad. Ante el expediente que se extravía y la fiscalía que no investiga, la literatura emerge como un artefacto contra el olvido y un registro alternativo que suple la falla institucional.
Frente a este panorama, la obra de la también investigadora y docente encarna la convicción de que la escritura puede crear realidad. Al visibilizar lo que el Estado omite y lo que las estadísticas reducen a números, es capaz de invocar y evidenciar. Y al hacerlo, no sólo denuncia, sino que construye los cimientos de una justicia que reconoce, nombra y acompaña allí donde la ley ha sido omisa.
El acceso a “Cuando la mano feroz de la impunidad te roza la piel”, conferencia magistral de Cristina Rivera Garza en la Sala Miguel Covarrubias, es gratuito; sin embargo, el cupo es limitado, por lo que es recomendable acudir al evento con al menos una hora de anticipación. Al finalizar la conferencia magistral se llevará a cabo un diálogo entre la autora y Rosa Beltrán, coordinadora de CulturaUNAM. Asimismo, la escritora dedicará un momento para firmar algunos libros al término del evento.